Tradiciones festivas que calientan el corazón.
Mientras el frío del invierno envuelve la península, Italia se transforma en un vibrante escenario de tradiciones ancestrales y celebraciones que hacen de diciembre un mes verdaderamente mágico. Más allá de la celebración global de la Navidad, las costumbres italianas ofrecen una mezcla única de devoción religiosa, exquisita gastronomía y un fuerte énfasis en la familia.

El mes festivo arranca oficialmente mucho antes del 24 de diciembre: El 8 de diciembre se celebra a Inmaculada Concepción, este día marca el inicio no oficial de la temporada navideña. Las familias suelen adornar el árbol de Navidad y montar el pesebre. En las ciudades, se llevan a cabo ceremonias religiosas importantes, como la ofrenda floral del Papa en Roma.
El 24 de diciembre se conmemora La Vigilia de Navidad, la tradición dicta el “menú de la abstinencia” o “cena de los siete pescados”, una cena magra (sin carne) que honra la espera del nacimiento de Jesús. Los platos varían mucho según la región, pero el marisco, las verduras y la pasta simple son los protagonistas.
El 25 de diciembre: Navidad, el día central se celebra con un gran almuerzo familiar (almuerzo de Navidad) conocido por su opulencia. Platos como los tortellini en caldo, el capón asado y una variedad de dulces regionales como el panettone en Milan o el pandoro en Verona son esenciales.
Los Zampognari o Pastores montañeses que bajan a los pueblos y ciudades ataviados con trajes tradicionales para tocar las zampogna (gaita italiana) y la ciaramella (flauta). Sus melodías llenan las calles de un ambiente pastoral y navideño.
La Befana, aunque su llegada es técnicamente en enero, su presencia se siente al final de diciembre. Es una bruja amable que, según la leyenda, sobrevuela las casas en su escoba en la Víspera de la Epifanía (5 de enero) para dejar dulces a los niños buenos o carbón a los traviesos, sirviendo como la figura italiana de la entrega de regalos tras la Navidad.
La Nochevieja se celebra con banquetes y grandes fiestas. La tradición más conocida es la de comer lentejas (lenticchie) justo después de medianoche. Su forma redonda simboliza monedas y se cree que trae buena suerte y prosperidad para el año nuevo. Además, el color rojo es indispensable, ya sea en la ropa interior o en pequeños accesorios, para atraer la fortuna. Diciembre en Italia es un mes que rinde homenaje a la piedad, la familia y la alegría compartida, ofreciendo a visitantes y locales una experiencia cultural rica y memorable.