CES 2026 redefine la relación humano-máquina.
La edición 2026 del Consumer Electronics Show (CES) o también conocida como Feria de Electrónica de Consumo, llevada a cabo en esta oportunidad en Las Vegas ha marcado el fin de la era de la Inteligencia Artificial (IA) únicamente digital, para dar la bienvenida a la “IA Física”. Este cambio de paradigma, que traslada los modelos de lenguaje de las pantallas al mundo tangible, se afianzó con la presentación de robots humanoides como el LG CLOiD, capaz de realizar labores domésticas complejas, y la evolución del Atlas de Boston Dynamics, ahora con movilidad fluida para entornos industriales. La feria dejó claro que la IA ya no sólo responde preguntas, sino que ahora interactúa con el entorno, sube escaleras como el nuevo Xlin TR1 o dota de “vida” a juguetes mediante sensores de movimiento, como el innovador Ladrillo Inteligente de LEGO.

La movilidad y el cómputo personal también han experimentado una metamorfosis hacia la integración total. Samsung sorprendió con el Galaxy Z TriFold, un dispositivo de doble bisagra que redefine la versatilidad móvil, mientras que NVIDIA presentó Alpamayo, un sistema para vehículos autónomos que dota a los automóviles de una capacidad de “razonamiento” previo a la ejecución de maniobras. Esta tendencia hacia una IA más robusta y privada se refuerza con los nuevos AI PCs de ASUS y HP, equipados con silicio de próxima generación que permite procesar datos de forma local, garantizando que la potencia del asistente híbrido Lenovo Qira no dependa exclusivamente de la conectividad a la nube.
El impacto social de esta tecnología fue el eje central de las discusiones entre los expertos presentes. Satya Nadella, CEO de Microsoft, quien recorrió los stands de salud digital, afirmó: “Estamos presenciando el momento en que la IA deja de ser una herramienta de productividad para convertirse en un puente hacia la autonomía personal”. Por su parte, Jensen Huang, CEO de NVIDIA, destacó la importancia de la autonomía en el transporte, señalando que “la IA física no se trata de reemplazar el juicio humano, sino de extender nuestra capacidad de percibir y reaccionar ante un mundo complejo y cambiante”. Estas visiones coinciden en que la innovación actual busca ser menos intrusiva y más habilitadora.
Además de aportar por el bienestar y la accesibilidad, el CES 2026 demostró que la tecnología más avanzada es aquella que se vuelve invisible para servir a quienes más lo necesitan. Dispositivos como las gafas Lumen, que actúan como un guía háptico para personas con discapacidad visual, y los sistemas de ecografía con IA de diagnóstico rápido para zonas rurales, representan la verdadera vanguardia de la industria. Incluso el entretenimiento ha evolucionado hacia la personalización extrema, con el Project ABA (Applied Behavior Analysis) de Acer y los televisores Micro RGB, priorizando una experiencia inmersiva que se adapta orgánicamente a las necesidades y preferencias del usuario final.
Este evento ha reafirmado que el éxito de una innovación no se mide por la complejidad de su código, sino por la profundidad del beneficio que aporta a la sociedad. La transición hacia dispositivos más conscientes y capaces de operar con piernas y brazos abre un mundo de posibilidades para resolver problemas históricos de salud, movilidad y trabajo doméstico. Es importante destacar que, el progreso tecnológico sólo cobra sentido cuando se traduce en dignidad y bienestar para cada ser humano.